Lección de humildad

 

Si, ya se que peco muchas veces de sabelotodo, de listo. Y no viene mal que me bajen los humos y más cuando me doy cuenta y me da pie a hacer una reflexión sobre ello y compartirlo con vosotros.

Al hilo de la entrada de ayer, recibo otra llamada de una chica que dejaba claramente al técnico de la anterior entrada como un Bill Gates o un Linus Torvalds. A mi que la intrusión profesional y el tratar con no profesionales en un sector que debe estar profesionalizado hace que me lleven los demonios, no me faltó tiempo para lanzarle alguna que otra indirecta tipo “parece que llevas mucho tiempo en esto”.

Pues la chica en cuestión, no solo no se amilanó o se cortó. Me explicó que debido a la crisis, su novio había tenido que pedirle que trabajara en la tienda, que había tenido que recortar personal y ella que estaba en el paro ahora “trabajaba” allí, gratis.

Y yo, de listo. Me tuve que callar, por bocazas. Es cierto que antes, la familia de algunos clientes siempre han estado ahí (sobre todo autónomos) vienen a recoger o te preguntan algo que les encargan, con los consiguientes errores de transcripción y explicación. La situación se ha visto muy agravada con la crisis y yo debo ser conocedor de ello y tener humildad y paciencia para comprenderlo.

P.D.: ¿ Os he dicho que me encantan las viñetas de Manel Fontdevila?

03mar10

2 comentarios:

  1. Es que la cosa esta muy malita...

    Ante todo respeto para tutti, y por sus actos los conocereis (si es que hay que conocerlos)

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  2. Tampoco te latigues... no creo que ofendas a nadie si cuentas ciertas anécdotas, se ve venir a la gente que va a hacer daño gratuitamente y tu parece que tienes unas convicciones fuertes al respecto de la profesionalización, y no creo que sea nada malo, aunque haya veces que te encuentres situaciones más o menos justificables, todos queremos trabajar con gente profesional aunque comprendamos ciertas situaciones, lógicamente.

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