Condiciones de venta, las mías.

Hay quien motivado por esto de la crisis, intenta aprovecharse y cambiar condiciones anteriormente pactadas. Hay quien además, por ser un “buen” cliente, se cree con derecho ha modificar, el funcionamiento de su proveedor.

Esto le ocurrió a un cliente mío. Estaba contento con una empresa, bastante importante de su provincia. Compraban en cantidad y no le exigían mucho en el precio, lo que permitía que mi cliente tuviera un margen aceptable en estas ventas.

Hace un par de semanas, la empresa le exigió un cambio en las condiciones de venta y además que algunas de las peticiones nuevas se aplicaran con carácter retroactivo. No estamos hablando de nada razonable, parecía mas bien una forma de “quitarse” de en medio a mi cliente.

Este, no solo no podía cumplir las nuevas condiciones sino que además condicionaba lo rentado anteriormente por eso del carácter retroactivo. Se negó a aceptarlas, a sabiendas de perder un cliente importante. Pero no está tan desesperado, ni tiene la situación tan complicada para aceptar cualquier imposición.

No me cabe la menor duda de que esto, que me han contado, os está pasando en mayor o menor medida. Me gustaría que aportarais vuestro grano de arena y nos contarais a todos vuestro caso, dentro de lo posible. A mi, lo único que me están pidiendo últimamente son aplicaciones en las formas de pago, algunas imposibles de cumplir.

Incompetencia disfrazada.

ORGANIGRAMA

Me pongo en vuestro lugar, minoristas del sector de las tecnologías de la información y pienso… Que difícil es enfrentarse a la situación actual de nuestro sector. Resulta que si ya de por sí encuentras las trabas habituales de los clientes, añade aspectos como:

- Financiación: Esto es algo que existía, antes de 2009. Había hasta empresas especializadas en financiar y hacer prestamos al consumo, con unos intereses un poco mas altos que los que ofrecían los bancos… Pero todo eso se acabo. Los bancos no ofrecen prestamos, ante la gran inseguridad que les ofrecen los clientes finales. No ofrecen alternativas de financiación.  Y esto es un problema y de los importantes.

- Cobros: Cada vez mas complicados. Si hablamos de empresa, os piden 30 / 60 / 90 / 120…. Y claro, algunas (muchas) no cumplen, se retrasan… o directamente no pagan. Si hablamos de organismos públicos… mejor no hablamos. Eso, lo soportáis (los que pueden) vosotros. Hay clientes que tienen en la calle más capital que lo que vale toda su empresa.

- Competencia: Además no ayuda la competencia de empresas que no son del sector (intrusismo), la mala praxis de algún que otro mayorista y aquellos fabricantes que buscando ventas tiran por los suelos sus productos, en clientes de volumen (centros comerciales, cadenas y grandes E-Tailers)

Pero si algo quiero destacar (de ahí el titulo de la entrada) es esto ultimo:

- Incompetencia: Si, de algunos fabricantes. Tengo llamadas a diario para preguntarme si conozco tal o cual política de garantía de fabricante, si uno o dos años o si tengo o no tengo que cubrir el plazo. Incompetencia disfrazada, pues le conviene al fabricante (uno de dos letras, en este caso) que los clientes finales y minoristas tengan el mas absoluto de los caos en lo referente a tramitación de garantías.

Podéis probar a llamar (yo lo he hecho) haciéndoos pasar como cliente final y en función de lo que le digáis tenéis al menos (según yo mismo he probado) hasta 4 tipo diferente de respuesta, desde…. “ese articulo que me describe no entra dentro de la atención de este nº de teléfono” hasta “su proveedor tiene que responder al segundo año de garantía, no nosotros”.

Así no me extraña la desconfianza de otros clientes a adquirir últimamente productos de este fabricante. Se están cubriendo de gloria.