Dimes y diretes

Otra tanda de marujeo estilo “Sálvame” nos invade. Que si este cierra, que el otro está mal y que el de más allá ha dejado colgado con impagos a otros tantos. Lo peor de esto es que empiezan a salir nombres y algunos, quizás con razón y otros, de la imaginación de mas de uno, están empezando a dañar el nombre de los afectados, con lo que ello supone.

Yo no se si el no vender, el estar desocupado o el morbo de ver caer a quien no pensabas, empuja a lanzar estos comentarios. Entiendo que la información debe fluir, pero siempre a su debido tiempo y cuando esta sea veraz.

A mi particularmente,  a veces me llegan este tipo de comentarios. Incluso nos han cerrado la empresa (conmigo dentro) más de una vez, de hecho, recuerdo recibir una llamada de un cliente sorprendido, pues nos hacia a todos en el INEM.

Lo que ya no tiene nombre es acusar a otros de levantar la liebre, mas cuando son falsas. Es muy fácil poner el ventilador y lanzar mierda, pero ojo, se le puede dar la vuelta al ventilador…

 

P.D.: No, no hemos cerrado ni estamos en proceso de ello. Mi larga ausencia del blog se debe a la gran carga de trabajo que tenemos en mi empresa unido a mis responsabilidades familiares, nuestro proyecto funciona a las 1000 maravillas, la crisis no solo nos respeta sino que, ¡increíble! estamos creciendo y a un buen ritmo. Tengo mucho que decir, pero aún mas que callar.